“Es el tiempo esperado, las manos en el mar, mensajes no
esperados no se poder esquivar ¿El miedo sigue ahí, o el miedo ya paso?” (Facu
Romeo, Despertar)
Otro de los lanzamientos nacionales del año ha sido indudablente el disco
de The Crayolas, subido a la plataforma Youtube hace un poco más de una semana luego de la gran expectación creada por su EP titular. Tras los
singles de adelanto el refinamiento o evolución del sonido de esta banda de
surf rock ya era un hecho, sólo faltaba escuchar el material completo para poder apreciar la nuevas propuestas que apenas en su primera escucha ya no te decepciona.
La fuerte influencia del nuevo rock
alternativo estadounidense que seguramente ha tenido la banda en estos más de 12 meses es lo primero que uno piensa a escuchar el material; ronda nuestra mente nombres como el de Real Estate o Kurt Vile sólo por dar unos
ejemplos. Claro, el surf sigue ahí, nada más que ahora ese sonido de las olas embistiendo que uno imagina ya no son símbolo de un ambiente veraniego, sino más bien nos remiten a paisajes más
melancólicos, invernales, gracias al marcado estilo dream pop que rodea a “Being There” y que comienza así.
Tras un remolino de efectos “Paris Cinema” nos saluda con
sus punteos de guitarras dispuestos a levantarnos el ánimo, un tema donde se puede notar que se da más protagonismo la parte muscial, ya que las voces de Walter Rifflen se perciben
alejadas e imperceptibles. No faltan los cambios de armonías sorpresivos que le dan un colorido
a la canción (así como lo es la portada). Un veloz y agradable inicio par un disco que apunta a ser entretenido.
Tras un extracto de la película “Lost In Traslation” le sigue el
sencillo “I Know, I Should”, ese tema que ya había destacado anteriormente no
sólo por su clima agradable sino también por la correctísima adición de unas
trompetas que le proveen ese tinte de nostalgia que la canción precisamente
requería. Aquí se alza como el todopoderoso highlight de trabajo sonando a un verdadero
clásico que hubiera sonado en las radios noventeras.
“On My On” tiene precisamente ese toque a Real Estate del
que siempre viene bien una buena dosis. Su estribillo es verdaderamente poderoso,
destacando por un efecto de arranque guitarra cuyo protagonismo será más
acentuado en otro track más adelante. Luego viene “Despertar” y sus preciosos rasguidos
iniciales que siguen por esa misma línea, una canción cantada completamente en
español y que cuenta con la colaboración del artista de rock independiente
argentino Facu Romeo.
El surf rock llega de la mano de “Tijuana” con sus aires
western y su sonido muy limpio. En la sección media, esta sorprende al volver a
retomar el dream pop tras un pasaje psicodélico, pero luego termina nuevamente por rematar con una buena dosis de
baile a lo Pulp Fiction. La pista siguiente es “Sabes”, otro de los de los
adelantos, un tema lleno vibras positivas y en la que se encuentra ese aullido que
les había adelantado, que aparece en los estribillos y nos inyecta más endorfina para disfrutar de la canción. Un tema que por la calidad que posee y que se asemeja más a bandas británicas como Slowdive (especialmente por la
buena interpretación del bajo) demuestra que la agrupación se encuentra en su
mejor momento desde su creación.
“Intermission” aunque nos haga parecer que es un simple interludio resulta ser de lo más
interesante del trabajo. Unos sintetizadores abren paso a unas guitarras que a su
vez le otorgan el completo protagonismo a unas pesadas baterías que en el futuro bien pueden
ser sampleadas en una canción de Hip Hop. Tras unos backmasking de guitarras de la pista anterior llega para
dar punto final al trabajo el tema de mayor carga emotiva del disco “Whenever”,
que vuelve a coquetear con el shoegaze especialmente en los minutos finales cuando la canción se rompe en
un clímax magnífico.
Y así se acaba, en un abrir y cerrar de ojos el excelente disco
debut de The Crayolas, esta agrupación nacional que con merecimiento es una de las líderes de esta “new wave” alternativa. “Being There” por parte de ellos apunta a ser
un disco de consolidación de su sonido, fusionando el surf con el dream pop,
pero yo lo veo más como parte de una transición que todavía no termina, tal
parece que aún hay más cosas nuevas por escuchar de los asuncenos y que aquí en partes se animaron a mostrar.
Es un trabajo, sincero, emotivo, cálido (especial para
estos días de frío) y bastante homogéneo al que no le sobra ninguna canción y
que otra vez más demuestra que en nuestro país hay calidad de exportación
internacional (y van saliendo más y más artistas), una para pensar ya en sumarse a los grandes festivales de música
alternativa, aunque sea por lo menos en la parte baja del cartel.
Sí, “I Know, I Should”, Being There es uno de los discos del
año y ahora tú también, al leer esto ya “Sabes”...
Puntaje del disco
01. Paris Cinema (8,5)
02. I know, I should (9)
03. On my own (8)
04. Despertar ft Facu Romeo (8,5)
05. Tijuana (8)
06. Sabes (8,5)
07. Intermission (8)
08. Whenever (8)
Especial para: Salir a pasear por el centro de la ciudad con un clima otoñal/invernal. Si sabes andar en skake mejor, eso espero.

